LA ESTRUCTURA DRAMÁTICA

La estructura dramática es simplemente la forma en que organizamos todos esos elementos dentro de un relato. Podemos decir que es como la receta para que el relato “funcione” y los espectadores/as sientan deseo de verla hasta el final. Sin esta receta, solo tendremos personajes, situaciones, sonidos, música, imágenes, etc. (los ingredientes por separado); pero no tendremos, en cine, una película clara, ni interesante ni atrapante (el plato).

¡Que difícil!

No tanto. Como dijimos anteriormente el arte dramático tiene muchísimos años de desarrollo y se encuentra tan presente en nuestra cultura que siempre utilizamos, sin darnos cuenta, sus elementos. ya sea para contar algo que nos pasó, una anécdota, o para explicarle algo a alguien. 

La cuestión es que siempre, sí o sí, cuando narramos algo tenemos que ordenarlo, dosificar la información acentuar algunas partes u omitir otras, y eso es exactamente estructurar “dramáticamente” un relato.

¿Por ejemplo?

Cuando decimos “¡No sabés lo que me pasó!”, estamos generando una expectativa de lo que está por venir, para que la persona que nos escucha nos preste atención de ahí en adelante. Pero hay otras formas de ordenar el relato, veamos algunas:

1. Contar un hecho, de manera lineal: 

– “Hoy me encontré con Juan en la parada del premetro”. 

2. Contar el hecho y, luego, todo lo que sucedió antes:

-“Hoy me encontré con Juan en la parada del premetro. A la mañana me levanté, agarré las cosas de la escuela lo llamé a César y me fui medio apurada. Cuando llegué al premetro, ahí estaba Juan.

3. Contar el hecho y anticiparlo; pero tomarlo como algo intermedio y narrar un “antes” y un “después”.

-“Hoy me encontré con Juan en la parada del premetro. A la mañana me levanté, agarré las cosas de la escuela lo llamé a César y me fui medio apurado. Cuando llegue al premetro, ahí estaba Juan. Lo saludé, hablamos un rato y no fuí a la escuela. Me fuí con él a pasear por Lugano.

Los tres ejemplos son pequeños relatos del mismo hecho, ordenados (o estructurados) de distinta manera. También podemos narrar con más o menos detalle cada parte, agregar idas y vueltas en el tiempo, sumar personajes o acciones y, así, iremos construyendo nuestra estructura.

Lo último. Una vez que tengamos definida nuestra historia. Pensemos cómo es la mejor manera de contarla para que funcione mejor con los espectadores. A veces experimentar con distintas estructuras nos sirve para que se nos ocurran ideas más originales.

Hay algunos tipos de estructura dramática que podemos investigar. La más común de todas es “la estructura de tres actos”, que presenta de manera lineal la introducción el desarrollo y la resolución, pero hay otras estructuras alternativas que pueden ser muy útiles para darle una buena forma a nuestra historia.

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