Silvia y Juan son una pareja que a menudo tienen discusiones en torno al hijo de ella. Juan echa a Pablo, de la casa donde conviven, cuando descubre que es adicto a la cocaína. Marginado de la vida hogareña, Pablo está disfrutando de antemano, junto a su novia y a un amigo, de los planes que verán hechos realidad, una vez que consigan el dinero del auto-secuestro que harán pagar a Juan.