La familia de Maia logra una armonía inusual sedimentada en el compartir y en el esfuerzo cotidiano de todos sus integrantes. Maia está a cuatro meses de cumplir sus quince años y el sueño de toda su vida: festejarlos con una gran fiesta. De pronto, esta armonía entra en crisis por circunstancias que les obligará tanto a replantearse caminos en búsqueda de la mejor salida, como también, a aceptar cambios para siempre.