El estudio y los juegos son las actividades rutinarias que conforman el contexto de la vida de Nicolás, un adolescente desmotivado. La resolución de una actividad escolar es excusa para que se convierta en escucha atento de la historia de juventud de su padre. El relato marcará una gran diferencia entre la cotidianeidad de ambas generaciones y se instalará en el presente de Nicolás como un eco de aquel pasado.