Carlos y Natalia se juran amor eterno. Muchas cosas se interponen en el camino de la joven pareja y siembran la duda acerca de si, la esencia del verdadero amor está más cerca de los sentimientos, de la conveniencia o de la obediencia. De si, la felicidad mayor viene de la mano de lo que se quiere o de la toma de distancia de lo que no se quiere.