Andrea es capaz de inventar cualquier artilugio para atraer la atención de Franco. Finalmente, su actuación de pitonisa parece estar a punto de lograrlo. Su voluntad escudada tras unas cartas de tarot dibuja, mentira tras mentira, escena tras escena, una realidad a la medida de sus deseos. Parece que ellas mismas cobran vida poniendo al destino en línea con la voluntad de Andrea.